La adopción como modelo de compra de alimentos para evitar su desperdicio


Para evitar el desperdicio de alimentos debemos empezar por lo más básico: producir lo que realmente se vaya a consumir. Buscando resolver esta cuestión tan simple nació la idea del CrowdFarming y su propuesta de adoptar un árbol, una colmena, una planta, un animal o una superficie de terreno con la finalidad de equilibrar la oferta de alimentos con su demanda real.

Mediante una adopción el consumidor se compromete con el productor reservando una cantidad de alimento a un precio determinado. De esta forma el productor puede producir bajo demanda, sabiendo de antemano el precio y que lo que produzca alguien lo acabará consumiendo.

Adopción

Las personas que persiguen disminuir la huella de carbono que producen saben que para conseguirlo la planificación es probablemente la cualidad más importante que se debe desarrollar. La moda de quererlo todo “aquí y ahora” como por ejemplo querer tomates o naranjas todo el año produce un impacto ambiental negativo. 

Adoptar algo exige planificarse y aceptar que recibirás el alimento cuando esté maduro, “de temporada” como gusta recalcar hoy en día. 

Hay proyectos de adopción en los que recibes toda la cosecha en un único envío y otros en los que puedes recibirlo gradualmente en varios envíos.

Por ejemplo, cuando adoptas un olivo, como las aceitunas se recolectan todas de golpe y el aceite se produce inmediatamente después, recibes una única caja con la cosecha de aceite de oliva virgen extra. En estos proyectos el productor suele ofrecer una única fecha de envío. 

Otro modelo diferente es cuando por ejemplo adoptas un naranjo. En este caso puedes utilizar tu árbol de despensa natural de naranjas. Desde tu zona privada, además de ver una foto actual de tu árbol adoptado, podrás ir pidiendo gradualmente la cosecha que reserves en el momento de la adopción. El productor recolectará y te enviará las naranjas directamente del árbol hasta tu casa, las fechas que tú elijas, durante la temporada de naranjas.

Comprar cajas sueltas

Para los productores no es tarea fácil calcular la cosecha que esperan tener cada temporada. Aquí hemos comprobado que la experiencia es un grado y que por mucha tecnología que haya, “los productores más experimentados” suelen afinar mejor.

Cuando la climatología es favorable, las posibles plagas han estado controladas y la cosecha es abundante entonces los productores sacan a la venta cajas sueltas que se pueden comprar sin tener que adoptar. 

Esto es, una vez que los productores tienen asegurada la cosecha reservada para las personas que han adoptado, si ven que tienen “excedente de cosecha” lo sacan a la venta en forma de cajas sueltas.

Si por el contrario la climatología es desfavorable y no hay suficiente cosecha, ni siquiera para los que han adoptado, entonces el productor devuelve a los consumidores el dinero de la adopción.

Nota: el excedente de cosecha viene también de las personas que en el momento de la adopción deciden no reservar toda la cosecha que produce la unidad que adoptan. La parte que no se reserva, el productor la puede vender en forma de cajas sueltas a otras personas.


¿Cómo lo hicimos?


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